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La atención, la pariente pobre de las emociones.

La atención, la memoria y el razonamiento, los fundamentos de la racionalidad humana están pasados de moda, no aparecen apenas en los medios de divulgación psicológica. Para prestar atención, recordar o razonar hace falta realizar un esfuerzo, ¿No será que lo que está pasado de moda es el esfuerzo? En cambio, la divulgación sobre emociones y la afectividad explotó hace algunos años y sigue en la cresta de la ola. Y precisamente emocionarse no cuesta ningún esfuerzo, las emociones aparecen como reacción automática, lo que cuesta un esfuerzo es regularlas.

Por esta razón esta entrada está dedicada a la atención e intentaré mostrar como el cultivo de la atención es esencial para ser racionales y también para fomentar el bienestar emocional.

¿Qué es la atención?

Prestar atención o estar atento son conceptos fáciles de comprender porque reflejan la experiencia subjetiva, pero son muy difíciles de definir objetivamente. Los psicólogos la han definido como un proceso de selección de la información, es decir un mecanismo para distinguir lo relevante de lo irrelevante, y también como concentración, es decir, una intensificación del procesamiento cognitivo sobre una información concreta que implica esfuerzo para percibir, distinguir, relacionar, pensar, etc… (1)

Las personas vivimos en un entorno lleno de estimulación, tanto externa (visual, auditiva, etc.) como interna, del propio cuerpo.  En realidad, la estimulación a la que estamos sometidos normalmente es ingente y hasta cierto punto caótica.  El cerebro organiza y simplifica la estimulación en forma de información que luego procesa para poder dirigir la conducta en la dirección más adaptativa. La función de la atención, dicho rápidamente, seria evitar que las personas seamos como las hojas secas que van a dónde las lleva el viento, seleccionado y focalizando la información relevante para que podamos percibir, recordar, razonar, planear y perseguir metas. Asimismo, la atención está asociada con la experiencia subjetiva de “caer en la cuenta” o “percatarse”. Prestar atención a algo es una condición necesaria para ser consciente de lo que se está atendiendo, no hay consciencia sin que haya habido antes atención (2).

La investigación experimental ha demostrado claramente que estar atento es un estado que facilita y mejora el aprendizaje, la memoria y la ejecución de tareas motrices y que la atención no es sólo una impresión subjetiva, sino que se basa en cambios cerebrales específicos. Con la atención se activan las zonas cerebrales necesarias para realizar las tareas en curso y se inhiben las que pueden dificultar esas tareas. Es decir, la importancia de la atención no radica en sí misma, sino en que hace posible que las funciones cognitivas sean eficaces. Por esto digo que es algo así como la pariente pobre, o algo que aporta mucho sin que su aportación sea siempre evidente.

 Michael I. Posner, de la Universidad de Oregón en Estados Unidos, y sus colaboradores han descubierto que la atención no es un proceso unitario, sino que consiste en un sistema de diferentes áreas del cerebro que realizan operaciones cognitivas muy específicas y que se organizan entres redes distintas, pero íntimamente relacionadas, y que son la red atencional de vigilancia o alerta, la red atencional de orientación y la red atencional ejecutiva (3). En la figura 1 se puede ver la localización de estas redes en el cerebro. Vamos a examinarlas una a una.

La red atencional de alerta o vigilancia.

La red atencional de alerta pone en marcha un tipo de atención que consiste en estar preparado para detectar rápidamente estímulos que no han aparecido aún pero que amenazan con aparecer. Es una especie de atención de espera a la aparición de eventos relevantes, especialmente si son potencialmente peligrosos. Esta red está formada por las proyecciones noradrenérgicas (la noradrenalina es un neurotransmisor) a la corteza cerebral procedentes del locus coeruleus que es una región anatómica del tronco cerebral, el tronco cerebral es una parte más primitiva que la corteza. El locus coeruleus también está asociado a las reacciones de pánico, es una especie de sistema de alarma que activa la parte más compleja del cerebro, la corteza, ante emergencias. Un ejemplo de esta red atencional es lo que pasa cuando una persona camina por un pavimento en malas condiciones que puede provocar tropezones o resbalones, en este caso se está alerta vigilando posibles peligros. Cuando la activación de la red de alerta se aplica a los pensamientos propios, aparecen las obsesiones y preocupaciones. Esto está desarrollado en otro artículo este blog titulado: ¿A dónde lleva dejar vagar el pensamiento libremente?, en donde hablo, siguiendo el trabajo de Christoff, de un tipo de pensamiento sometido a restricciones automáticas y que consiste en pensamientos obsesivos, rumiaciones y preocupaciones.

Figura 1: Localización cerebral de las tres redes neurales de la atención obtenidas
mediante fMRI (Tomado de Fan, McCandliss, Fossella, Flombaum, y Posner ( 2005).
The activation of attentional networks. NeuroImage, 26, 471-479. Editorial Elsevier).

La red atencional de orientación

Es la red que está implicada en dirigir la atención a diferentes lugares u objetos, en la búsqueda visual y en la selección de la escala adecuada, es decir, si se debe prestar atención global al entorno o atención local a una parte de ese entorno. Es una especie de sistema de exploración, este sistema atencional actúa como un foco, como una linterna en la oscuridad, es el responsable de seleccionar una parte de la estimulación externa, centrarse en ella e ignorar el resto de la información. Esta red está formada anatómicamente por parte de la corteza parietal y por varias áreas talámicas y otros núcleos del cerebro medio. La corteza parietal analiza y procesa la información, mientras que las áreas talámicas y los núcleos del cerebro medio seleccionan, filtran y transmiten la información a la corteza. Esta red atencional es la que se pone en marcha cuando un viajero llega a una ciudad que no había visitado anteriormente, la observa, va pasando de un punto a otro, a veces se puede fijar en algún detalle y otras en visones de conjunto. En el artículo de este blog ¿De qué sirve soñar despierto?, hablo del pensamiento espontáneo que va divagando de una cosa a otra, la red atencional de orientación es algo parecido al pensamiento espontáneo, pero en lugar de ir de un contenido de la conciencia a otro, conectando ideas, va de un punto de la estimulación externa a otra.

La red atencional ejecutiva

Esta red es la responsable de mantener la capacidad para efectuar acciones complejas dirigidas a metas, y ordenar y coordinar las diferentes acciones para conseguir el objetivo deseado. También facilita detectar errores y corregirlos. La red atencional ejecutiva es necesaria para poder solucionar las incompatibilidades entre tareas inhibiendo las acciones no necesarias o que estorban a la hora de conseguir el objetivo principal, es decir, el objetivo al que se está atento. Los pacientes con lesiones en las áreas de la atención ejecutiva tienen dificultades para mantener la concentración en una tarea y se distraen con facilidad, pasando de una tarea a otra sin conseguir culminar ninguna. Está formada anatómicamente por áreas de la corteza prefrontal media, incluyendo la parte anterior del giro cingular, el área motora suplementaria superior y partes de los ganglios basales. Estas áreas son las responsables de las decisiones y la coordinación de las respuestas voluntarias del organismo, la corteza prefrontal es la parte del cerebro que está más desarrollada en los humanos. Esta red atencional es necesaria para montar un mueble de IKEA. Para montar un mueble de IKEA no se necesita fuerza, ni una habilidad manual o motriz extraordinaria, ni conocimientos de mecánica, ni de carpintería; solo se necesita un nivel básico de comprensión lectora, razonamiento espacial también básico y mucha, mucha, mucha atención para perseverar y no distraerse. En realidad, la red atencional ejecutiva es necesaria para llevar a cabo cualquier tarea dirigida a un meta, como exponía en el artículo de este blog titulado: ¿A dónde lleva dejar vagar el pensamiento libremente?

El coste de la atención

Como se ha dicho antes, estas tres redes atencionales no son propiamente las responsables de realizar las tareas en sí, como percibir estímulos o ejecutar respuestas, sino que son necesarias para potenciar la actividad cerebral y concentrarla en unos estímulos y en unas tareas en detrimento del resto. Aunque estas tres redes son independientes, es decir, están formadas por áreas anatómicamente diferenciadas y se pueden activar por separado, interactúan entre sí; la red atencional de alerta potencia la red atencional de orientación, pero por su lado inhibe la red atencional ejecutiva, esto quiere decir que cuando alguien presta atención a una tarea, está inmerso en ella y es menos capaz de darse cuenta de estímulos que aparezcan inesperadamente y, por otro lado, cuando se está vigilando algo, es difícil concentrarse en hacer otra cosa simultáneamente.

La atención potencia las funciones cognitivas pero tiene un coste: el esfuerzo

La atención es necesaria y aunque no se note hace su trabajo ¿Dónde está el problema? Pues es muy sencillo la atención tiene un coste: cuanta más amplitud, o sea cantidad de estímulos considerados, más intensidad y más duración se produce más fatiga y es más difícil mantenerla (4).

Las personas tendemos a realizar cualquier tarea con el menor esfuerzo físico y mental. Y cuando se trata de economía cognitiva la atención es la primera víctima, si podemos hacer algo sin prestar atención, lo haremos. Esto es lo que pasa con la automatización de tareas, cuando se practica una tarea de manera repetida, se va organizando en movimientos eficientes, estereotipados, no intencionales para los cuales no es necesario la atención. Esto pasa incluso cuando se conduce un vehículo y por eso conductores expertos con mucha práctica, en recorridos conocidos y familiares y cuando hay buenas condiciones de visibilidad pueden conducir sin prestar ningún tipo de atención consciente. Claro, en estos casos si ocurre algo imprevisto, el riesgo de accidente es más alto (5).

La multitarea

Otra limitación de la atención es que el cerebro sólo puede prestar atención a una cosa, la atención es como un embudo, selecciona y filtra y sólo podemos prestar atención a una cosa a la vez. Y hemos dicho que una de las funciones de la atención ejecutiva es inhibir la atención hacia objetivos que no son prioritarios. Pero, muchas personas pueden hacer varias cosas simultáneamente, esto es gracias a un truco de la corteza prefrontal que es la oscilación. Cuando hacemos varias cosas a la vez la atención va oscilando de una tarea a otra, concentrando la atención en cada tarea durante un lapso muy corto de tiempo (pueden ser segundos o décimas de segundos) para pasar en seguida a la otra y así continuamente. Cuando las tareas son sencillas, gracias a la oscilación de la atención las podemos realizar sin notar ningún inconveniente. Pero a medida que las tareas que se simultanean son más complejas está atención intermitente se traduce en un rendimiento deficiente en ambas tareas.  

Sin embargo, actualmente gracias a la tecnología podemos estar hiperconectados y, tener diferentes pantallas abiertas e interactuar con diferentes personas de forma continua. Parece que ser “multitarea”, o sea ser capaz de procesar múltiples flujos entrantes de información, es un mérito que asegura mayor productividad. Sin embargo, Eyal Ophira, Clifford Nassb y Anthony D. Wagner de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, realizaron un estudio en el que desmitificaron totalmente el trabajo multitarea.  Clasificaron a una muestra de 262 estudiantes universitarios en función de su estilo de trabajo: altos en multitarea y bajos en multitarea y evaluaron sus capacidades cognitivas. Los resultados mostraron que los estudiantes multitarea son más susceptibles a la interferencia de factores ambientales irrelevantes y de representaciones irrelevantes en la memoria. Los multitareas, sorprendentemente, fueron peores en una prueba de capacidad de cambio de tareas, probablemente debido a la reducción capacidad de filtrar la interferencia del conjunto de tareas irrelevantes. Estos resultados demuestran que la multitarea, una tendencia social creciente, implica un procesamiento de la información distorsionado y deficiente (6).

Atención y manipulación informativa

Otra consecuencia de no prestar atención para ahorrar esfuerzo es que una persona que no preste mucha atención a las noticias será más manipulable. La difusión de bulos y falsas noticias es especialmente aguda cuando los usuarios de redes sociales sólo prestan atención al titular. Cuando se consigue que los usuarios presten atención a la precisión de una información, a los detalles, entonces la difusión de los bulos se reduce drásticamente, como han demostrado Gordon Pennycook, de la Universidad de Regina de Estados Unidos y David G. Rand del MIT, también en Estados Unidos, mediante un metaanálisis de estudios científicos sobre este tema (7).

Mindfulness y entrenamiento de la atención

Pero la atención se puede mejorar y entrenar; precisamente uno de los componentes de la práctica del mindfulness, en español meditación por atención plena, es ejercitar la atención. El mindfulness consiste en una práctica basada en prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación, sin juzgar y con distanciamiento.  Esta práctica cuando se realiza de forma consistente y continuada proporciona una gran capacidad de regulación de las emociones.   Yi‑Yuan Tang, de la Universidad Politécnica de Texas, en Estados Unidos, Britta K. Hölzel, de la Universidad Politécnica de Munich, Alemania, y Michael I. Posner, del que ya hemos hablado, publicaron un documentado e interesante artículo recogiendo y evaluando la evidencia disponible sobre los cambios en el funcionamiento cerebral de las personas que practican mindfulness. Respecto a la atención, se ha podido comprobar que la práctica del mindfulness favorece la red atencional de orientación, haciéndola más flexible, más potente e intensa. Por otra parte, el mindfulness hace que sus practicantes puedan mantener la atención de cualquier tipo, más ampliamente, más intensamente y durante más tiempo, con menor esfuerzo. Es decir que el mindfulness fortalece la atención y hace que cueste menos ejercerla, dando paso a la concentración. Respecto a la red atencional de alerta, el mindfulness hace que se active, pero sin el nivel afectivo negativo que suele provocar estar atento a las amenazas.

Conclusiones

He intentado explicar que la atención está en la base del buen funcionamiento de la mente. Pero ejercerla tiene un coste y supone un esfuerzo, por eso intentamos hacer las tareas fáciles y cotidianas sin gastar demasiada atención, forma de actuar que puede ser más o menos útil en muchas ocasiones. Pero prescindir sistemáticamente de la atención lleva al atolondramiento, a la falta de eficacia en las tareas, a no poder comprender y asimilar la información y, a la postre, a no ser conscientes de nuestro estado y a experimentar malestar emocional. Sin embargo, también sabemos que la atención se puede entrenar, tanto de forma pura practicando mindfulness, como entrenándose en hacer tareas cada vez más complejas, sin distracciones y con concentración.

Agradecimiento

Agradezco a Pilar Carasa su ayuda y sugerencias en este artículo.

Notas

1.- La idea de la atención como un filtro de la información proviene principalmente del legendario psicólogo británico Donald E. Broadbent, director del Applied Psychology Unit of the Medical Research Council, Cambridge, desde la cual fue uno de los fundadores, durante los años 60 del siglo XX, de la moderna Psicología cognitiva. Su principal libro fue Perception & Communication. London: Pergamon Press, 1958 (Hay traducción al español). Por otra parte, la idea que la atención es concentración y por lo tanto el sustento del esfuerzo proviene de Daniel Kahneman, psicólogo del origen israelí afincado en Estados Unidos, que publicó el libro Attention and Effort. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall en 1973 (también hay traducción española). Daniel Kahneman fue famoso posteriormente por ser el único psicólogo que ha recibido un premio Nobel de Economía, debido a sus estudios sobre la toma de decisiones, realizados en colaboración con Amos Tversky.

2.- Este artículo académico explica muy bien la relación entre atención y consciencia: Colmenero, J.M. (2004) La atención y su papel en la experiencia consciente. Anales de Psicología, 20 (1), 103-126. https://revistas.um.es/analesps/article/view/27611

3.- Michel Posner, ahora ya jubilado y profesor emérito, es probablemente el psicólogo de referencia para entender cómo funciona la atención, gracias a su trabajo de investigación pluridisciplinar basado en datos conductuales junto con imágenes del cerebro obtenidas con resonancia magnética, de registros electro-electroencefalográficos y de estudios genéticos.

En estos dos artículos se puede profundizar en su aportación:

Michael I. Posner and Steven E. Petersen (1990). The Attention System of the Human Brain. Annual Review of Neuroscience, 13:1, 25-42. https://doi.org/10.1146/annurev.ne.13.030190.000325

Posner Michael (2012). Attentional Networks and Consciousness. Frontiers in Psychology, 3. https://www.frontiersin.org/article/10.3389/fpsyg.2012.00064

Y en esta revisión ese explica muy bien el desarrollo y alcance del trabajo de Posner y sus colaboradores.

Raz A, Buhle J. (2006). Typologies of attentional networks. Nat Rev Neurosci. May;7(5):367-79. doi: 10.1038/nrn1903. PMID: 16760917.

4.- Muchos psicólogos expresan que la atención tiene un coste en términos de esfuerzo, con la expresión que las personas tenemos una capacidad limitada de atención. Mi opinión es que esta expresión no es afortunada, puesto que la atención puede mejorarse con el ejercicio y la práctica y también porque cuanto una tarea es motivadora la atención no se gasta tanto como con una tarea aburrida, hablo de esto en la entrada: https://jfernandezcastro.com/?p=514

5.- Junto con Eduardo Doval hicimos un estudio para Attitudes, RSC de Audi , un estudio práctico sobre la conducción automática, sin atención, ni consciencia, y puedo asegurar que eso existe! Ver: Fernández Castro, J., & Doval, E. (2011). ¿Cómo he llegado hasta aquí? La nfluencia de la conducción subconsciente sobre la seguridad vial. (1 ed.) Barcelona: Attitudes. https://www.researchgate.net/publication/335723883_La_influencia_de_la_conduccion_subconsciente_en_la_seguridad_vial

6.- Ophir, E., Nass, C., & Wagner, A. D. (2009). Cognitive control in media multitaskers. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America106(37), 15583–15587. https://doi.org/10.1073/pnas.0903620106

7.- Pennycook, G., & Rand, D. G. (2021, June 9). Accuracy prompts are a replicable and generalizable approach for reducing the spread of misinformation. https://doi.org/10.31234/osf.io/v8ruj

8.- ang, YY., Hölzel, B. & Posner, M. The neuroscience of mindfulness meditation. Nat Rev Neurosci 16, 213–225 (2015). https://doi.org/10.1038/nrn3916

5 respuestas

  1. Avatar de Jaume carbonés
    Jaume carbonés

    Com sempre, molt interessant.
    Una de les deixebles d’en Posner es la Charo Rueda que ha publicat un llibre sobre La educacion de la atencion. Crec que en castella es del milloret publicat.
    En aquests moments estic intentant centrar-me en el garbuix de conceptes diversos ( moltes vegades tractats com a sinonims) sobre autorregulacio, autocontrol, control inhibitori,…i la seva relacio amb l’atencio (especialment en l’atencio executiva que ens parla Posner).
    Una abraçada

    1. Avatar de Jordi Fernández-Castro
      Jordi Fernández-Castro

      Jaume,
      No coneixia el llibre, moltes gràcies per la informació, el buscaré.
      El tema que planteges és molt interessant; autocontrol i autoregulació tenen tants significants com psicòlegs, caldria donar-li una ullada racional i analítica. M’has fet pensar.
      A reveure,

  2. Avatar de Jordi Pagès
    Jordi Pagès

    Gràcies per l’article. Molt interessant. Com a psicòleg que treballo de forma continuada amb mindfulness, m’interessa tot el coneixement cerebral que el sustenti. Aquest article ajuda això.

    També comparteixo que parar atenció requereix un esforç i que el nostre cervell opta sempre per la solució que menys cost energètic té.

    1. Avatar de Jordi Fernández-Castro
      Jordi Fernández-Castro

      Jordi,
      Gràcies pel comentari, efectivament el repte és aprendre a parar atenció sense esforç.

  3. […] 10.- De la atención y de su importancia he hablado en otra entrada de este blog: LA ATENCIÓN, LA PARIENTE POBRE DE LAS EMOCIONES. […]

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