
La salud es un derecho fundamental y el malestar es una evaluación subjetiva. ¿Esto quiere decir no hay que hacer caso al malestar? No, en absoluto. El malestar siempre debe ser escuchado, pero pensando en la salud.

Conviene distinguir entre sentir malestar y tener un problema de salud mental. No son la misma cosa. El malestar puede ser una señal de adaptación, de conciencia o incluso de madurez. Del mismo modo, la ausencia de malestar no siempre es un indicador de salud.