{"id":842,"date":"2023-11-22T13:20:19","date_gmt":"2023-11-22T13:20:19","guid":{"rendered":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=842"},"modified":"2024-05-22T09:06:05","modified_gmt":"2024-05-22T09:06:05","slug":"los-ricos-no-existen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=842","title":{"rendered":"Los ricos no existen"},"content":{"rendered":"\n<p>En los discursos pol\u00edticos y en los medios de comunicaci\u00f3n se usa a menudo el t\u00e9rmino \u201crico\u201d y \u201cpobre\u201d. Son palabras sencillas que todo el mundo entiende y con la que se pueden hacer frases contundentes como \u201cque los ricos paguen m\u00e1s\u201d o \u201clo pobres son cada vez m\u00e1s pobres\u201d. Pero no se nos puede escapar que son t\u00e9rminos hasta cierto punto ambiguos, que pueden ser interpretados de manera subjetiva y con un claro contenido emocional. Desde un punto de vista objetivo, ser\u00eda preferible hablar de niveles de renta expresados en cantidades num\u00e9ricas; teniendo en cuenta que, seg\u00fan d\u00f3nde se viva, los niveles de ingresos necesarios para vivir bien pueden ser bien diferentes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"724\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/poverty-96293_1280-1024x724.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-843\" style=\"width:792px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/poverty-96293_1280-1024x724.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/poverty-96293_1280-300x212.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/poverty-96293_1280-768x543.jpg 768w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/poverty-96293_1280.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfCu\u00e1nto gana un rico?<\/h2>\n\n\n\n<p>Un psic\u00f3logo se podr\u00eda preguntar de qu\u00e9 depende que consideremos a alguien rico. Un grupo de psic\u00f3logos de la Universidad de W\u00fcrzburg (Alemania) encabezado por el profesor Roland Deutsch (1) se plante\u00f3 esta duda y la quiso responder preguntando cu\u00e1nto dinero se debe ganar para considerar a alguien rico y a analizar las respuestas en funci\u00f3n de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y otras circunstancias de los participantes de sus encuestas. La respuesta a esta pregunta fue que las personas suman una cierta cantidad de dinero a lo que gana uno y de esta forma se obtiene el nivel de ingresos de los ricos. Por lo tanto, nadie se considera rico a s\u00ed mismo, sino que los ricos son los que ganan m\u00e1s que t\u00fa. Cuanto menos dinero se gane, menos dinero hace falta para considerar a alguien rico. Es decir, nos solemos considerar clase media y que los ricos, siempre, son los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nos centramos en la parte de las personas con mayor nivel de ingresos, la percepci\u00f3n del nivel necesario para considerarse rico depende adem\u00e1s, seg\u00fan los datos de este estudio, de la comparaci\u00f3n social, es decir de percibir que se tiene m\u00e1s o menos que las personas del entorno cercano (conocidos, familiares, amigos, vecinos, etc.). De manera que cuando alguien con nivel de ingresos superior a la media, al compararse con su entorno, se considera favorecido, establece una cantidad menor para considerar rico a alguien que los que se consideran desfavorecidos. Al parecer las personas acomodadas se creen m\u00e1s cerca de ser ricos cuando, al compararse con su propio entorno de altos ingresos, se ven mejor que el resto. Este mecanismo cognitivo tiene un efecto perverso que experimentan las personas que nunca se creen son suficientemente ricas porque se comparan con otras que lo son m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, como hemos hablado en otras entradas de este blog, las personas no somos capaces de hacer juicios r\u00e1pidos en t\u00e9rminos absolutos, sino que nuestros juicios son comparativos (2) y necesitamos un punto de referencia, lo que se llama un anclaje, para llegar a una conclusi\u00f3n. Y, claro \u00bfQu\u00e9 mejor punto de comparaci\u00f3n que nosotros mismos o nuestro entorno?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"401\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/rich-6940239_640.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-844\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/rich-6940239_640.png 640w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/rich-6940239_640-300x188.png 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La falta de equidad conocida de primera mano<\/h2>\n\n\n\n<p>Hay que reconocer que las personas tendemos a hacer juicios globales sobre la sociedad, pero a partir de experiencias particulares, las de uno mismo, y esto puede provocar distorsiones. &nbsp;Por esta raz\u00f3n, los psic\u00f3logos sociales Juan-Diego Garc\u00eda-Castro, Rosa Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n de la Universidad de Granada se han dedicado a estudiar en detalle la percepci\u00f3n de la inequidad econ\u00f3mica en la vida cotidiana (3). &nbsp;La percepci\u00f3n de la inequidad en la vida cotidiana depende del grado de experiencias diarias en las que los individuos aprecian diferencias de distribuci\u00f3n de recursos en personas que conocen personalmente (4)<\/p>\n\n\n\n<p>Este grupo ha sido capaz de estudiar met\u00f3dicamente la percepci\u00f3n de inequidad, que se puede medir con un cuestionario en el que se pregunta hasta qu\u00e9 punto se conoce personalmente tanto a gente que no tiene para vivir y a gente que no tiene dificultades econ\u00f3micas. Es sus estudios han analizado la correlaci\u00f3n entre la puntuaci\u00f3n que se obtiene en este cuestionario y diferentes actitudes sociales. De forma que las personas que tienen trato directo con personas con muy pocos recursos y a la vez con personas con muchos recursos son menos tolerantes hace la inequidad. No es lo mismo saber que hay diferencias sociales que verlas por uno mismo en el d\u00eda a d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n han estudiado experimentalmente esta percepci\u00f3n. Para ello reclutaron un grupo de voluntarios y a la mitad de ellos se les pidi\u00f3 que pensasen en una persona conocida que no tenga recursos y en otra persona con suficientes recursos como para vivir sin problemas. A la otra mitad se les dice que piensen en la persona mayor estatura, la m\u00e1s alta, que conocen y en la persona m\u00e1s baja. Luego se les hace las mismas preguntas sobre sus actitudes sociales a los dos grupos, para ver si el hecho de tener en mente personas concretas con diferentes recursos influye en sus actitudes. Esto se le llama en Psicolog\u00eda cognitiva el efecto de primac\u00eda (en ingl\u00e9s: <em>priming<\/em>), que consiste en que cuando se hace que las personas son expuestas a im\u00e1genes, palabras o pensamientos  se activan marco mental que predispone a pensar de determinada manera. El resultado es previsible, cuando las personas tienen activados sus recuerdos y pensamientos relacionados espec\u00edficamente con la desigualdad son m\u00e1s intolerantes ante la inequidad<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En conjunto, el resultado de estas investigaciones es que la percepci\u00f3n de la inequidad la vida cotidiana hace que las personas sean m\u00e1s intolerantes hacia ella, es decir que no les parezca normal esas diferencias. La intolerancia hacia la inequidad tambi\u00e9n influye en tener actitudes favorables hacia pol\u00edticas de redistribuci\u00f3n de los recursos. Sin embargo, los propios autores reconocen que ser partidario de la redistribuci\u00f3n no depende \u00fanicamente de considerar injusta la inequidad, sino de otros factores como creer en la meritocracia o no. Es decir que considerar que la inequidad sea injusta no lleva directamente a ser partidario de la redistribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, no es lo mismo entender el mundo a partir de personas reales que a partir de estereotipos. Cuando digo personas reales me refiero a personas que conocemos, sabemos su nombre, con las que hemos hablado o nos hemos relacionado de alguna manera. Cuando me refiero a estereotipos me refiero a pensar en t\u00e9rminos como \u201clos repartidores a domicilio\u201d, \u201clos inmigrantes\u201d, \u201clos que viven en urbanizaciones de lujo\u201d, los \u201cempresarios\u201d y etiquetas de este tipo que caracterizan a grupos de personas sin tener en cuenta que son tambi\u00e9n individuos (5)<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, las personas tienden a relacionarse con personas de su mismo grupo social, en t\u00e9rminos generales. O sea que se produce una especie de bucle de confirmaci\u00f3n, juzgamos el mundo en funci\u00f3n de los est\u00e1ndares de nuestro entorno e intentamos que nuestro entorno encaje en esos mismos est\u00e1ndares. Lo dir\u00e9 de otra manera, aunque parezca pueril, parece que un estrategia de cerrar los ojos ante lo que no nos gusta es psicol\u00f3gicamente eficaz. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En conclusi\u00f3n.<\/h2>\n\n\n\n<p>Tenemos que desconfiar de nuestras primeras impresiones y reconocer que est\u00e1n condicionadas a nuestra experiencia particular. El trato directo con personas diferentes y variadas proporciona un conocimiento aut\u00e9ntico, rico y profundo que no se puede sustituir por informaci\u00f3n estereotipada proveniente de redes sociales, noticias, series, pel\u00edculas, obras de ficci\u00f3n y medios de comunicaci\u00f3n en general.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas.<\/h2>\n\n\n\n<p>1.- El estudio es \u00e9ste: Rinn, R.,&nbsp;Krishna, A., &amp;&nbsp;Deutsch, R.&nbsp;(2023).&nbsp;The psychology of income wealth threshold estimations: A registered report.&nbsp;<em>British Journal of Social Psychology<\/em>,&nbsp;62,&nbsp;630\u2013650.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/bjso.12581\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/bjso.12581<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>2.- Ver en este blog: <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=618\">\u00bfPOR QU\u00c9 SON ODIOSAS LAS COMPARACIONES?<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>3.- \u00c9ste es el estudio: Juan Diego Garc\u00eda-Castro, Rosa Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, Guillermo B. Willis, Perceiving economic inequality in everyday life decreases tolerance to inequality, Journal of Experimental Social Psychology, Volume 90, 2020, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jesp.2020.104019\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jesp.2020.104019<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>4.- C\u00f3mo he expuesto en otra entrada de este blog, diferentes especies de primates muestran una clar\u00edsima aversi\u00f3n a la falta de equidad. Los primates protestan cuando son v\u00edctimas de trato no igualitario, la diferencia con las personas es que los humanos podemos protestar cuando otra persona no es tratada con equidad. Ver: <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=691\">EL INSTINTO DE LA EQUIDAD<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>5.- Ver esta entrada del blog: <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=398\">PROTOTIPOS MENTALES, O C\u00d3MO HACER SIMPLE LA REALIDAD COMPLEJA.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie se considera rico a s\u00ed mismo, sino que los ricos son los que ganan m\u00e1s que t\u00fa. Pero cuando se conocen directamente personas muy ricas y muy pobres, se es menos tolerante a la falta de equidad.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":843,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[133,147,175],"class_list":["post-842","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conducta-social","tag-comparacion-social","tag-inequidad","tag-percepcion-social"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=842"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":891,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842\/revisions\/891"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/843"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}