{"id":782,"date":"2023-06-21T18:30:36","date_gmt":"2023-06-21T18:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=782"},"modified":"2023-06-22T09:41:38","modified_gmt":"2023-06-22T09:41:38","slug":"la-moralidad-desafiada-por-la-ley-del-embudo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=782","title":{"rendered":"La moralidad desafiada por la ley del embudo"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Si soy culpable, que me juzgue un jurado, si soy inocente que me juzgue un juez<\/em>, yo no he podido averiguar de qui\u00e9n es esa frase, pero es un aforismo repetido hasta la saciedad. Lo que viene a decir es que una jueza o un juez profesional son profesionales entrenados para juzgar los hechos en s\u00ed mismos en arreglo a unas normas sin dejarse llevar por prejuicios, simpat\u00edas, antipat\u00edas o subjetividades. Hay quien puede poner en duda esta imparcialidad, pero lo cierto es que el sistema judicial en los estados democr\u00e1ticos trabaja para que la imparcialidad sea una realidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Si-soy-culpable-que-me-juzgue-un-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-785\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Si-soy-culpable-que-me-juzgue-un-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Si-soy-culpable-que-me-juzgue-un-300x169.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Si-soy-culpable-que-me-juzgue-un-768x432.jpg 768w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Si-soy-culpable-que-me-juzgue-un.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En cambio, en el caso de los jurados populares es m\u00e1s probable que sus veredictos se vean influidos por diferentes tipos de sesgos y prejuicios. En realidad, las personas tienden a juzgar y compararse con el resto de la gente continuamente (He hablado de esto en otra entradas de este blog:  <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=618\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00bfPor qu\u00e9 son odiosas las comparaciones?<\/a>), y en la vida cotidiana, a diferencia de lo que ocurre en un juicio, <strong><em>no se juzga a las personas por sus actos, sino que al contrario juzgamos los actos seg\u00fan las personas que los realizan<\/em><\/strong>, la ley del embudo en estado puro. Voy a intentar explicarlo<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Juzgar la moralidad de los otros<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica, basada en evidencias emp\u00edricas, muestra claramente que la informaci\u00f3n sobre la moralidad de alguien, lo que dir\u00edamos \u201cser buena persona\u201d, es lo que m\u00e1s pesa m\u00e1s en la impresi\u00f3n general que nos formamos de esa persona, por encima de la inteligencia, la capacidad o la sociabilidad. Es m\u00e1s, la informaci\u00f3n sobre la moralidad de una persona es vista como el mejor predictor de sus actos. Aunque, naturalmente, hay grandes diferencias individuales en cuanto al grado de honradez de las personas y, por otra parte, tambi\u00e9n hay grandes diferencias culturales sobre lo que se considera bueno o malo (1).<\/p>\n\n\n\n<p>Visto lo visto, surge la pregunta de c\u00f3mo distinguimos a una buena persona. Si fu\u00e9semos racionales, podr\u00edamos parafrasear a Forrest Gump y decir que los buenos son los que hacen cosas buenas, pero resulta que no es exactamente as\u00ed. Los experimentos y estudios realizados por los psic\u00f3logos sociales, nos dan una respuesta hasta cierto punto desalentadora; en realidad juzgamos la bondad de las personas en funci\u00f3n de su estatus social, su religi\u00f3n, su cultura, su identidad sexual y, por supuesto, por su aspecto f\u00edsico. Pero tambi\u00e9n depende de factores ambientales producidos en el momento de juzgar a otro, el estado de \u00e1nimo, que haya mal olor o perfumes agradables o que haga demasiado fr\u00edo o calor influyen en los juicios que se hacen sobre la moralidad de otras personas (2).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, el factor estrella que determina que juzguemos a alguien como buena persona, es la cercan\u00eda f\u00edsica, ps\u00edquica o social entre la persona que juzga y la persona juzgada. Las personas de mi familia, de mi c\u00edrculo, de mi pa\u00eds, de mi ideolog\u00eda o de mi religi\u00f3n son juzgados m\u00e1s benevolentemente que los otros (3).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-1024x1022.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-784\" width=\"364\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-1024x1022.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-300x300.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-150x150.jpg 150w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-768x767.jpg 768w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-1536x1533.jpg 1536w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel-100x100.jpg 100w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Kitchen_Funnel.jpg 1587w\" sizes=\"(max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">En realidad disculpamos las faltas de las personas que nos caen bien y somos severos con los que no caen mal<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Es importante darse cuenta de que, en realidad cuando juzgamos a otras personas o a sus actos, muchas veces juzgamos m\u00e1s sus intenciones que el acto en s\u00ed. Exoneramos de censura moral a las personas que se han saltado alguna norma porque no creemos que hubiese querido hacer da\u00f1o a nadie, ni que hubiese pretendido conseguir un beneficio propio; sino que interpretamos que su intenci\u00f3n era proteger o beneficiar a otra persona o, bien, ser leal al grupo. Es por eso por lo que, si un perro muerde a una persona, o un ni\u00f1o peque\u00f1o rompe un jarr\u00f3n no se le atribuye maldad porque se les juzga incapaces de tener \u201cmala intenci\u00f3n\u201d, es decir tener voluntad de morder o de romper (4).<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, como dijo Naom\u00ed Ellervenes y sus colaboradores en la revisi\u00f3n que hemos citado: \u201c<strong><em>la moralidad de otros individuos y grupos est\u00e1 en gran medida en el ojo del espectador<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La impunidad moral: cuando los buenos hacen cosas malas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Algunas personas, cuando ya han realizado ciertos actos que le proporcionan una buena reputaci\u00f3n moral, se creen con derecho a infringir algunas normas morales puesto que asumen que sus primeros actos le proporcionan una especie de <strong><em>licencia moral<\/em><\/strong>, es como otorgar impunidad. Por ejemplo, personas que han contratado a personas pertenecientes a alguna minor\u00eda se creen por ello, con derecho a poder expresar prejuicios o sesgos hacia esa minor\u00eda (5). La licencia moral no es algo que la gente se la otorgue a s\u00ed mismo solamente, sino que tambi\u00e9n se produce socialmente, si vemos a una persona que ha realizado un acto moralmente loable, despu\u00e9s le podemos perdonar peque\u00f1as, o no tan peque\u00f1as, transgresiones morales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Slide1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-791\" width=\"590\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Slide1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Slide1-300x169.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Slide1-768x432.jpg 768w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Slide1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esto nos indica que las personas consideradas \u201cbuenas\u201d pueden hacer cosas malas de veces en cuando y seguir siendo consideradas buenas y, lo que es m\u00e1s importante, seguir consider\u00e1ndose a s\u00ed mismas como buenas.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, cuando alguien consigue un beneficio salt\u00e1ndose alguna regla moral, enga\u00f1ando, estafando y robando, puede experimentar una emoci\u00f3n de satisfacci\u00f3n, como orgullo arrogante. Estas emociones malvadas, existen, sin duda, pero no son tan frecuentes c\u00f3mo nos ha acostumbrado la literatura, los c\u00f3mics, las pel\u00edculas, las series y la ficci\u00f3n en general. En realidad, lo m\u00e1s frecuente es que cuando las personas cometen transgresiones de sus principios morales, se sientan mal y hagan algo para reducir este sentimiento. Las maniobras mentales m\u00e1s frecuentes son devaluar la importancia de la norma rota, considerar que la falta es algo anecd\u00f3tico o excepcional, o que otros tambi\u00e9n lo hacen e incluso que los otros son peores (6). Naturalmente, que a veces estas maniobras de autojustificaci\u00f3n son algo burdas por lo que cuando alguien en lugar de pedir perd\u00f3n se auto-justifica, est\u00e1 en realidad haciendo una confesi\u00f3n en toda regla.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, adem\u00e1s, se produce una paradoja, cuando m\u00e1s convicciones morales tenga una persona peor se siente por sus faltas y por lo tanto m\u00e1s inter\u00e9s tiene en compensar, disimular o justificarlas, en cambio personas con menos convicciones morales puede hablar con m\u00e1s franqueza de sus faltas sin intentar disimularlas o taparlas, no mienten tanto.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la investigaci\u00f3n sobre el comportamiento moral demuestra que las personas pueden estar muy motivadas para comportarse moralmente. Pero eso no quiere decir que siempre lo consigan y, consecuentemente, se gasta mucho esfuerzo en mantener la buena reputaci\u00f3n, tanto de cara a la galer\u00eda, como de cara a uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El punto de inflexi\u00f3n: hasta cuando aguantamos antes de cambiar de opini\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De momento hemos visto que primero juzgamos a las personas y luego consideramos que los \u201cbuenos\u201d hacen \u201ccosas buenas\u201d y los \u201cmalos\u201d hacen \u201ccosas malas\u201d. Pero parece ser que, en realidad, la mayor\u00eda de la gente transgrede las reglas de tanto en tanto, aunque, si nos caen bien, tendemos a disculparles.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo tiene un l\u00edmite. Las personas pueden ser algo ingenuas, pero no totalmente est\u00fapidas y se llega a un momento en el que ya sea por la reiteraci\u00f3n de peque\u00f1as faltas o por cometer una falta grave y notoria, se deja de disculpar al infractor. A esto se le llama <em>el punto de inflexi\u00f3n<\/em>, que es el momento en el que se pasa de considerar buena a una persona a considerarla mala.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se pasa del punto de inflexi\u00f3n moral, ocurren algunos fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos que nos revelan la forma que tenemos de vivir y relacionarnos en comunidad. El cambio m\u00e1s prominente ante el reconocimiento de un hecho malvado es el recogido en la falacia del aut\u00e9ntico escoc\u00e9s, que fue descrita por el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Antony Flew en 1975. Y es como sigue:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<cite><strong>Ning\u00fan aut\u00e9ntico escoc\u00e9s<\/strong><br>El se\u00f1or Hamish McDonald, un escoc\u00e9s de la cabeza a los pies, ley\u00f3 en el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Glasgow\"><em>Glasgow<\/em><\/a><em>\u00a0Morning Herald<\/em>\u00a0 un art\u00edculo acerca del &#8216;Man\u00edaco sexual de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Brighton\">Brighton<\/a>\u201d. El se\u00f1or Hamish se estremeci\u00f3 con esa noticia, pero acto seguido dijo: \u00abning\u00fan escoc\u00e9s har\u00eda algo semejante\u00bb y se soseg\u00f3. Pero al d\u00eda siguiente ley\u00f3 en el \u00abGlasgow Morning Herald\u00bb que un hombre de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Aberdeen\">Aberdeen<\/a>\u00a0hab\u00eda cometido unos cr\u00edmenes m\u00e1s atroces que el man\u00edaco de Brighton, con ello quedaba demostrado que la opini\u00f3n del d\u00eda anterior no era cierta. Pero el Sr Hamis McDonald no se arredr\u00f3 y declar\u00f3 sin inmutarse que \u00abNing\u00fan escoc\u00e9s \u201caut\u00e9ntico\u201d har\u00eda una cosa semejante\u00bb (7).<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es decir, antes hemos visto que cuanto una persona es m\u00e1s cercana y similar a uno mismo, es m\u00e1s f\u00e1cil considerarla buena persona, pero que cuando una persona as\u00ed se revela como claramente malvada, se le expulsa mental o realmente del grupo. Ejemplos: \u201cYa no te considero mi hermano\u201d o \u201cEse se\u00f1or ya no pertenece al partido\u201d o \u201cno es un aut\u00e9ntico creyente\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se trata de delitos claros no hay duda de que se produce una inflexi\u00f3n radical y se pasa de ser considerado \u00e1ngel a ser demonio. Pero \u00bfQu\u00e9 pasa con las peque\u00f1as acciones cotidianas? \u00bfQu\u00e9 cantidad de evidencia acumulada necesitamos para cambiar la opini\u00f3n sobre alguien? &nbsp;Nadav Klein y Ed O\u2019Brien de la Universidad de Chicago en Estado Unidos (8) se plantearon esta pregunta y llevaron a cabo una serie de curiosos y meticulosos experimentos con el objetivo de contestar a esta pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos experimentos consistieron en presentar a diversos grupos de personas (eran trabajadores de una gran empresa) diferentes escenarios de casos para que juzguen si una persona ha cambiado y ha pasado de ser honesta y colaboradora a hosca y ego\u00edsta, o al rev\u00e9s. En unos casos, se explicaba que una persona que comenzaba a comportarse mejor y, en otros casos, que empezaba a comportarse mal. O, por el contrario, en otros escenarios se planteaba que una persona dejaba de comportarse bien o dejaba de comportarse mal. Los escenarios presentaban todas las combinaciones posibilidades para poder compararlas y llegar a conclusiones s\u00f3lidas. En todo caso se intentaba averiguar cu\u00e1nto tiempo se esperaba antes de considerar que la persona hab\u00eda cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados indicaron que cuando una persona empieza a comportarse mal, en una semana se puede llegar al punto de inflexi\u00f3n, pero para pasar a ser considerado buena persona se puede tardar hasta un mes. Este diferente rasero que es una manifestaci\u00f3n del conocido sesgo negativo (del cual hemos hablado en otra entrada de este blog),<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se trata de dejar de comportarse mal o dejar de comportarse bien, se da el mismo sesgo, pero con lapsos de tiempo m\u00e1s largos, se llega al punto de inflexi\u00f3n m\u00e1s lentamente. Cuesta m\u00e1s identificar un cambio de conducta cuando se trata de dejar de hacer algo, que un cambio de conducta que consiste en hacer algo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos resultados no son sorprendentes, pero son importantes. No nos sorprende que se sea m\u00e1s rigurosos en juzgar las malas acciones que las buenas, pero la importancia de esta investigaci\u00f3n es que es un trabajo experimental en que se han controlado e igualado los diferentes factores que influyen en el juicio moral y se ha demostrado que es un efecto independiente de otros factores y que afecta a todos los participantes. Generalmente se tiene la sensaci\u00f3n de que las otras personas hacen juicios sesgados pero que uno mismo es m\u00e1s ecu\u00e1nime. Este estudio demuestra que se tiene un punto de inflexi\u00f3n para lo negativo diferente que, para lo positivo, aunque no seamos conscientes de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos resultados llegamos a dos conclusiones, la primera es que la mayor\u00eda de las personas que consideramos buenas es muy probable que realmente lo sean, aunque posiblemente haya una minor\u00eda que nos pueda enga\u00f1ar, especialmente si son personas muy cercanas. Pero la segunda conclusi\u00f3n es que bastantes personas que consideramos malas, en realidad posiblemente no lo sean tanto como nos parece y esto sea el resultado de habernos precipitado en juzgarlas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h2>\n\n\n\n<p>Una primera impresi\u00f3n que se puede sacar de lo expuesto es que las personas utilizamos la ley del embudo cuando se trata de juzgar la moralidad de las personas que nos rodean. Juzgamos m\u00e1s morales a las personas m\u00e1s cercanas y juzgamos sus actos como buenos o malos, seg\u00fan convenga.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos resultados no nos debieran llevar al cinismo. S\u00f3lo nos dicen que somos muy subjetivos y precipitados en nuestros juicios. Pero estos datos tambi\u00e9n nos dicen que la moralidad y la honradez es importante para la mayor\u00eda de las personas. La moralidad, en el sentido de hacer el bien, se considera algo esencial y queremos ser moralmente justos y nos avergonzamos cuando no los somos e intentamos disimularlo. Tambi\u00e9n intentamos separar y aislar a las personas consideradas malvadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, tenemos dos principios que no pueden proteger de usar la ley del embudo indiscriminadamente y son los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Juzgar los actos en s\u00ed mismos, no a las personas<\/strong>. Se deber\u00eda juzgar las acciones en s\u00ed mismos, si son moralmente aceptables o no en cada contexto y situaci\u00f3n, independientemente de quien las realice. Las personas no son moralmente buenas o malas de forma integral. Un hecho puede ser censurable, aunque sea la \u00fanica falta cometida por esa persona y, por el contrario, si una persona deshonesta hace algo correcto se tiene tambi\u00e9n que reconocer.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No precipitarse y revisar las primeras impresiones<\/strong>. Es importante demorar los juicios hasta tener toda la informaci\u00f3n relevante y no dejarse llevar por juicios precipitados. Estar abiertos a cambiar de opini\u00f3n si hay nuevos datos y, siempre ,estar dispuesto a revisar las creencias propias.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas.<\/h2>\n\n\n\n<p>1.- Naomi Ellermens de la Universidad de Utretch (Pa\u00edses Bajos), junto con otros colaboradores de la Universidad de Leiden, tambi\u00e9n en los Pa\u00edses Bajos y la de Mannheim en Alemania, publicaron en 2019 una tit\u00e1nica revisi\u00f3n de toda la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de base emp\u00edrica en Psicolog\u00eda de la moralidad realizada entre 1940 y 2017. La mayor parde de los datos expuestos en esta entrada est\u00e1n extra\u00eddos de fuentes primarias identificadas a partir de esta revisi\u00f3n. El art\u00edculo es \u00e9ste: Ellemers, N., van der Toorn, J., Paunov, Y., &amp; van Leeuwen, T. (2019). The Psychology of Morality: A Review and Analysis of Empirical Studies Published From 1940 Through 2017.&nbsp;<em>Personality and Social Psychology Review<\/em>,&nbsp;<em>23<\/em>(4), 332\u2013366.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/1088868318811759\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/1088868318811759<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>2.- Vuelvo a remitirme a la revisi\u00f3n anterior, todas y cada una de las afirmaciones que se hacen sobre c\u00f3mo se juzga moralmente a los otros, corresponden a uno o a varios estudios cient\u00edficos que lo han comprobado emp\u00edricamente.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Se puede consultar, sobre este punto el siguiente art\u00edculo: Haidt, J., Rosenberg, E., &amp; Hom, H. (2003). Differentiating diversities: Moral diversity is not like other kinds. <em>Journal of Applied Social Psychology<\/em>, <em>33<\/em>, 1-36, entre infinidad de art\u00edculos que abundan en la misma idea (Tambi\u00e9n se trata este punto en otra entrada de este blog: <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=550\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La identificaci\u00f3n con el grupo y el borrego que mejor\u00f3 el reba\u00f1o<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p>4.- Se puede ver: Inbar, Y., Pizarro, D. A., &amp; Cushman, F. (2012). Benefiting from misfortune: When harmless actions are judged to be morally blameworthy. <em>Personality and Social Psychology Bulletin<\/em>, <em>38<\/em>, 52-62 o Greitemeyer, T., &amp; Weiner, B. (2008). Asymmetrical effects of reward and punishment on attributions of morality. <em>The Journal of Social Psychology<\/em>, <em>148<\/em>, 407-422, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- Ver. Kouchaki, M. (2011). Vicarious moral licensing: The influence of others\u2019 past moral actions on moral behavior. <em>Journal of Personality and Social Psychology<\/em>, <em>101<\/em>, 702-715.<\/p>\n\n\n\n<p>6.- Ver el importante e influyente art\u00edculo Bandura, A., Barbaranelli, C., Caprara, G. V., &amp; Pastorelli, C. (1996). Mechanisms of moral disengagement in the exercise of moral agency. <em>Journal of Personality and Social Psychology<\/em>, <em>71<\/em>, 364-374. Esta devaluaci\u00f3n de la norma despu\u00e9s de haberla  dejado de cumplir identificada por Albert Bandura y sus colaboradores, parece un claro ejemplo de reducci\u00f3n de la disonancia cognitiva teor\u00eda de Leon Festinger. Ver:  Festinger, L. (1957). A Theory of Cognitive Dissonance. Stanford, CA: Stanford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>7.- La falacia del aut\u00e9ntico escoc\u00e9s fue descrita por el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Anthony Flew en un libro titulado <em>Thinking about Thinking<\/em>, publicado en 1975. En su versi\u00f3n original la denominaci\u00f3n de esta falacia es <em>No true scotsman<\/em>, que es bastante sonora.&nbsp; Hay que aclarar que Brighton es una localidad costera del sur de Inglaterra, en donde ha aparecido algo as\u00ed como turismo de playa con estilo brit\u00e1nico. Brighton es una ciudad de diversi\u00f3n que contrasta con la recia y severa Aberdeen situada en la costa este de Escocia en la que en pleno agosto ba\u00f1arse en la playa es una heroicidad debido a la temperatura del agua. Quiz\u00e1s le pueda interesar al lector saber que hay una peque\u00f1a broma en la forma de exponer esta falacia, porque Flew que, aunque ingl\u00e9s, dio clases en al Universidad de Aberdeen en Escocia y con toda seguridad sab\u00eda que en la cultura popular escocesa un \u00abaut\u00e9ntico, aut\u00e9ntico escoc\u00e9s\u00bb es un hombre que viste el famoso kilt, la falda masculina, sin llevar ropa interior debajo.  <\/p>\n\n\n\n<p>8.- El art\u00edculo que contiene la explicaci\u00f3n completa de esta investigaci\u00f3n es \u00e9ste: Klein, N., &amp; O&#8217;Brien, E. (2016). The tipping point of moral change: When do good and bad acts make good and bad actors?&nbsp;<em>Social Cognition, 34<\/em>(2), 149\u2013166.&nbsp;<a href=\"https:\/\/psycnet.apa.org\/doi\/10.1521\/soco.2016.34.2.149\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1521\/soco.2016.34.2.149<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las personas tienden a juzgar y compararse con el resto de la gente continuamente, especialmente en el terreno de lo moral. Pero en la vida cotidiana, a diferencia de lo que pasa en un juicio, no se juzgan a las personas por sus actos, sino que por el contrario se juzgan  los actos seg\u00fan las personas que los realizan, la ley del embudo en estado puro<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":785,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[164,165,166,163,167],"class_list":["post-782","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conducta-social","tag-coparacion-social","tag-juicios","tag-juicios-morales","tag-moralidad","tag-reputacion"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=782"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":797,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions\/797"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}