{"id":1202,"date":"2024-11-28T22:12:08","date_gmt":"2024-11-28T22:12:08","guid":{"rendered":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=1202"},"modified":"2024-11-28T22:01:30","modified_gmt":"2024-11-28T22:01:30","slug":"cuando-se-mira-pero-no-se-ve-la-ceguera-del-absorto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=1202","title":{"rendered":"Cuando se mira, pero no se ve: la ceguera del absorto."},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando miramos a lo que tenemos delante lo m\u00e1s sencillo es pensar que en el cerebro se reproducen las im\u00e1genes de lo que hay en el exterior. Los expertos en percepci\u00f3n explican que esto no es as\u00ed, que la percepci\u00f3n no consiste en recibir pasivamente las im\u00e1genes de lo que est\u00e1 afuera, sino que consiste en un buscar activamente lo que quieres ver. No es f\u00e1cil de entender, ni de explicar, esto de que la percepci\u00f3n es un proceso activo, porque choca con nuestra experiencia de cada d\u00eda: \u201cYo veo lo que est\u00e1 ah\u00ed delante\u201d. En esta entrada, voy a intentar explicar que para ver algo no basta con que est\u00e9 delante de nosotros, hace falta algo m\u00e1s: <strong>la atenci\u00f3n<\/strong> En otra entrada de este blog, <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=529\">La atenci\u00f3n, la pariente pobre de las emociones<\/a> ya he hablado de la atenci\u00f3n y de su importancia para el funcionamiento psicol\u00f3gico saludable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ceguera atencional.<\/h2>\n\n\n\n<p>En Ciencia Cognitiva, se asume que el cerebro no es capaz de captar absolutamente toda la variada estimulaci\u00f3n que se recibe en un momento dado, dicho de otro modo, los recursos del cerebro para captar informaci\u00f3n son limitados. La&nbsp;atenci\u00f3n&nbsp;es el proceso neurocognitivo que consiste en concentrarse selectivamente en un aspecto discreto de la informaci\u00f3n que se recibe en un momento dado, mientras que se ignoran otros aspectos perceptibles. Seg\u00fan los expertos, sin el concurso de la atenci\u00f3n las personas ser\u00edan funcionalmente ciegas (1); es decir sin atenci\u00f3n las im\u00e1genes del exterior podr\u00edan ser captadas por los ojos y llegar mediante el nervio \u00f3ptico al cerebro, pero no percibir\u00edamos nada. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno de la <em>ceguera atencional<\/em> fue descubierto por Arien Mack, de la New School of Social Research de Nueva York, en colaboraci\u00f3n con Irvin Rock de la Universidad de California en 1998 (2). Estos investigadores dise\u00f1aron un procedimiento experimental en el que los participantes deb\u00edan estar atentos a una pantalla en la que aparec\u00edan diferentes figuras en forma de cruz y deb\u00edan decir cu\u00e1l de los brazos de la cruz era el m\u00e1s largo. Durante el procedimiento aparec\u00edan otras figuras como c\u00edrculos o cuadrados pero los participantes no se percataban de ello. En principio esto no es sorprendente, lo sorprendente fue que los participantes afirmaban que estaban taxativamente seguros de que no hab\u00eda aparecido ninguna otra figura que no fuera una cruz, no ten\u00edan ning\u00fan recuerdo de los cuadrados o de los c\u00edrculos, aunque hab\u00edan aparecido en la pantalla a la que estaban mirando. En cambio, si previamente se les advert\u00eda que junto a cruces aparec\u00edan c\u00edrculos o cuadrados, entonces s\u00ed que recordaban haber visto algo. Por lo tanto, las instrucciones previas condicionaban la atenci\u00f3n y la atenci\u00f3n condicionaba lo que s\u00ed se ve\u00eda y lo que no se ve\u00eda, aunque estuviese a la vista.<\/p>\n\n\n\n<p>El psic\u00f3logo Daniel J. Simmons de la Universidad de Illnois (USA), un experto en ceguera atencional (3), ha grabado varios videos basados en situaciones reales en las que el espectador puede comprobar de manera convincente la existencia de la ceguera atencional. Le pido al lector que, antes de continuar, vea este v\u00eddeo: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=E-Bv9bLDhF8\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=E-Bv9bLDhF8<\/a>. Tambi\u00e9n sugiero al lector que teclee en un buscador \u201cceguera atencional\u201d o \u201cattentional blindness\u201d y podr\u00e1 ver una gran variedad de estos videos ingeniosos y realmente divertidos. En el primer v\u00eddeo dise\u00f1ado por Simmons, como el lector ha podido ver, se muestra el video de un partido de b\u00e1squet en el que el espectador ha de contar los pases que se dan entre los jugadores de uno de los equipos. Al finalizar el v\u00eddeo, se preguntaba cu\u00e1ntos pases ha habido y si se ha visto el gorila. Pocos espectadores hab\u00edan visto el gorila. Cuando se les muestra otra vez la grabaci\u00f3n, los participantes sienten incredulidad al ver a una persona disfrazada de gorila haciendo el tonto entre los jugadores y hasta sospechan que les han cambiado el video que realmente hab\u00edan visto por otro con el gorila. Pero en realidad, el gorila estaba all\u00ed desde el principio y \u00a0no lo hab\u00edan visto para nada, sencillamente, porque no lo estaban buscando. Este fen\u00f3meno es anti intuitivo y si no se vive en primera persona no se llega a creer en su existencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cerebro-con-gorila.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1207\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cerebro-con-gorila.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cerebro-con-gorila-300x300.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cerebro-con-gorila-150x150.jpg 150w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cerebro-con-gorila-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2007, se public\u00f3 un experimento que demostr\u00f3 claramente la relaci\u00f3n entre la ceguera atencional y la seguridad vial (4). Los participantes ten\u00edan que operar un simulador, en el que deb\u00edan conducir un veh\u00edculo siguiendo unas se\u00f1ales de conducci\u00f3n, seguir recto, girar a la derecha, a la izquierda, etc. Adem\u00e1s, deb\u00edan estar atentos a evitar colisionar con otros veh\u00edculos que pod\u00edan aparecer. Las se\u00f1ales y los veh\u00edculos para evitar pod\u00edan ser todos del mismo color o de colores diferentes. Los resultados indicaron que la mayor eficacia en evitar colisiones se dio cuando todos los est\u00edmulos relevantes, veh\u00edculos y se\u00f1ales, eran del mismo color, aparentemente este resultado podr\u00eda resultar sorprendente porque parecer\u00eda que, si un veh\u00edculo es de un color diferente del resto de elementos del simulador, podr\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil de detectar. Pero si se tiene en cuenta c\u00f3mo trabaja el cerebro para ahorrar recursos, se puede interpretar este resultado en el sentido de que es m\u00e1s f\u00e1cil activar la red atencional del cerebro para un solo color que para diversos colores y con esto se ahorra tiempo de procesamiento dedicado a clasificar los est\u00edmulos por colores. Por esto fue dif\u00edcil evitar los veh\u00edculos que aparec\u00edan con un color no habitual. Es decir, cu\u00e1nto m\u00e1s entrenado estaba el cerebro a reaccionar de forma eficaz ante esa situaci\u00f3n, menos preparado estaba para lo imprevisto y se daban aut\u00e9nticas cegueras atencionales ante veh\u00edculos de un color nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>La ceguera atencional tambi\u00e9n es la explicaci\u00f3n de algunos hechos llamativos relacionados con la seguridad vial como la paradoja de las bicicletas en Holanda, en donde se constat\u00f3 que en lugares con muchas bicicletas circulando, el riesgo de que un autom\u00f3vil chocase con una de ellas era menor que en lugares con pocas bicicletas. Ello era debido que en lugares donde hay muchas bicicletas los conductores de veh\u00edculos est\u00e1n preparados para detectarlas, porque esperan su aparici\u00f3n. En cambio, en lugares poco frecuentados su aparici\u00f3n no es percibida porque no es esperada (5). En el caso de las motocicletas, en un estudio realizado en la Universidad de Camberra, se concluy\u00f3 que la ceguera atencional era la explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica para entender los accidentes de <em>mirar, pero no ver<\/em> producidos por automovilistas que chocaban con motocicletas, los conductores de autom\u00f3vil en cruces est\u00e1n preparados inconscientemente para detectar otros autom\u00f3viles o camiones, pero no motocicletas (6).<\/p>\n\n\n\n<p>La ceguera atencional no es un fen\u00f3meno limitado a la conducci\u00f3n de veh\u00edculos terrestres, tambi\u00e9n se da en el pilotaje de aviones y, en general, en cualquier situaci\u00f3n en la que sea necesario usar la atenci\u00f3n selectiva, como en el recuerdo de los testigos de actos delictivos, la detecci\u00f3n de riesgos laborales, la toma de decisiones, el diagn\u00f3stico m\u00e9dico y hasta en las decisiones de \u00e1rbitros de f\u00fatbol (7).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La conducci\u00f3n subconsciente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que la conducci\u00f3n subsconsciente, o autom\u00e1tica, ocurre cuando un conductor ejecuta las operaciones precisas para completar un trayecto, pero sin atenci\u00f3n consciente activa, como popularmente se dir\u00eda, en \u201cpiloto autom\u00e1tico\u201d. Una vez acabado el trayecto realizado en conducci\u00f3n subconsciente o autom\u00e1tica, el conductor es incapaz de recordar nada en absoluto de lo ocurrido durante el periodo de tiempo de conducci\u00f3n subconsciente, s\u00f3lo sabe que se ha trasladado, pero no puede referir ning\u00fan detalle espec\u00edfico de lo ocurrido o lo visto durante el trayecto.<\/p>\n\n\n\n<p>La conducci\u00f3n subconsciente no es una simple somnolencia al volante debida a la falta de sue\u00f1o, ni tampoco es la llamada <em>hipnosis de la autopista<\/em>, asociada a la monoton\u00eda de la conducci\u00f3n en autopistas sin curvas. Tal y como se\u00f1al\u00f3 John S. Kerr, de la Universidad de Leeds, en 1991, cuando identific\u00f3 este fen\u00f3meno, la conducci\u00f3n subconsciente no depende de la monoton\u00eda ni de la somnolencia ya que se puede producir, por ejemplo, en un trayecto muy corto pero muy familiar, estando el conductor en un claro estado de vigilia (8).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEl conductor que ha conducido \u201cen piloto autom\u00e1tico\u201d ha sido un ciego atencional durante todo el trayecto? Vamos a verlo. La conducci\u00f3n subconsciente es el resultado de la automatizaci\u00f3n de tareas psicomotrices, fen\u00f3meno bien conocido en Psicolog\u00eda Experimental. Cuando se practica una tarea de manera extensiva, \u00e9sta se organiza en movimientos eficientes, estereotipados, no intencionales y controlados exclusiva y autom\u00e1ticamente por los est\u00edmulos relevantes para la tarea. La automatizaci\u00f3n responde a la econom\u00eda de recursos neurocognitivos, puesto que se consigue realizar una tarea con el menor esfuerzo posible. Por esta raz\u00f3n, la conducci\u00f3n subconsciente se presenta, con mayor probabilidad, en <strong>conductores expertos con mucha pr\u00e1ctica<\/strong>, en <strong>recorridos conocidos y familiares<\/strong> y cuando hay <strong>buenas condiciones de visibilidad y conducci\u00f3n<\/strong> que no suscitan ning\u00fan tipo de alarma. Esta forma de conducir ha podido ser estudiada en situaciones experimentales tanto en simuladores de laboratorio, como en conducci\u00f3n real y se ha verificado su aparici\u00f3n en base a datos objetivos como el registro de los movimientos oculares o el Electroencefalograma (EEG), la propia conducta del conductor y, tambi\u00e9n, el informe subjetivo de los conductores.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2011, mi colega Eduardo Doval y yo mismo realizamos un estudio sobre la conducci\u00f3n subconsciente patrocinado por Attitude, el organismo de responsabilidad social corporativa de Audi (9). En este estudio realizamos una encuesta a una muestra representativa de conductores espa\u00f1oles y pruebas de conducci\u00f3n tanto en recorridos urbanos conocidos por los participantes como en un circuito cerrado. En las pruebas de conducci\u00f3n real, se evaluaba la conducci\u00f3n subconsciente de una manera objetiva, mediante el registro de los movimientos oculares. \u00a0En este estudio se constat\u00f3 que la conducci\u00f3n subconsciente no es un fen\u00f3meno raro, en concreto s\u00f3lo un conductor de cada cuatro dijo no haber experimentado nunca ese tipo de conducci\u00f3n y alrededor del 5% afirmaron experimentar este tipo de situaciones de manera habitual. Adem\u00e1s, la conducci\u00f3n subconsciente es t\u00edpica de conductores que conducen mucho y que usan el coche cada d\u00eda para ir a trabajar o a estudiar, realizando habitualmente siempre el mismo trayecto. Por otro lado, la conducci\u00f3n subconsciente no aparece cuando los conductores empiezan a conducir, sino cuando ya tienen una cierta experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, en las observaciones realizadas en conducci\u00f3n real, las evidencias objetivas de conducci\u00f3n subconsciente se hallaron tanto en conductores que reconoc\u00edan que conduc\u00edan de manera subconsciente, como en conductores que dec\u00edan que mayoritariamente conduc\u00edan de forma consciente. Por lo tanto, se puede suponer que el fen\u00f3meno de la conducci\u00f3n subconsciente probablemente afecta a muchos conductores, pero s\u00f3lo una parte de ellos se da cuenta, una vez pasado el episodio, de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Figura 1 se aprecia un ejemplo de conducci\u00f3n subconsciente, ambas im\u00e1genes corresponden al mismo conductor, con el mismo coche y en el mismo punto de un circuito de pruebas cerrado, pero en la imagen de la izquierda se observan los movimientos oculares que se dan en la segunda vuelta al circuito y en la imagen de la derecha los que se realizaron en la sexta vuelta. En la segunda vuelta al circuito, los ojos se fijan en 6 puntos diferentes incluido el panel de mandos, en la sexta vuelta s\u00f3lo hay un punto fijo (9)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"844\" height=\"475\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Imagen1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1203\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Imagen1.jpg 844w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Imagen1-300x169.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Imagen1-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 844px) 100vw, 844px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Figura 1<\/strong>.- Registro de movimientos oculares de un conductor en un punto de un circuito de pruebas. A la izquierda en la vuelta 2 y a la derecha en la vuelta 6. (Tomado de Fern\u00e1ndez Castro, J y Doval, E., 2011)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los accidentes de mirar, pero no ver.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores riesgos de la conducci\u00f3n subconsciente es que se produzcan accidentes de <a><em>mirar, pero no ver<\/em> <\/a>(en ingl\u00e9s look-but-fail-to-see accidents). En este tipo de accidentes, los conductores afirman que no vieron el otro veh\u00edculo (o el obst\u00e1culo) hasta que estuvieron tan cerca que la colisi\u00f3n fue inevitable. En estos accidentes el conductor est\u00e1 mirando en la direcci\u00f3n adecuada, pero no realiza la acci\u00f3n adecuada, muy probablemente porque no esperaba que hubiera ning\u00fan veh\u00edculo (u obst\u00e1culo) presente en la trayectoria. Es decir, pura ceguera atencional.<\/p>\n\n\n\n<p>Martin Langham de la Universidad de Sussex, con su equipo de investigaci\u00f3n y en colaboraci\u00f3n con la polic\u00eda de tr\u00e1fico de Sussex, llev\u00f3 a cabo estudios de laboratorio en los que conductores experimentados y noveles contemplaban v\u00eddeos tomados desde el punto de vista del conductor en una autopista y deb\u00edan detectar los peligros lo m\u00e1s r\u00e1pido posible (10). Descubrieron que los conductores expertos eran m\u00e1s lentos para detectar como \u201cpeligro\u201d a un coche de polic\u00eda estacionado en la v\u00eda cuando estaba en paralelo al sentido de la marcha, pero lo detectaban r\u00e1pidamente si estaba estacionado haciendo un \u00e1ngulo con la v\u00eda. Este resultado sugiere que los accidentes de \u00abmirar, pero no ver\u00bb, puede ocurrir no porque el veh\u00edculo estacionado sea dif\u00edcil de ver, sino por razones m\u00e1s cognitivas, como tener \u201chip\u00f3tesis falsas\u201d por parte del conductor. Por ejemplo, en este caso ver un veh\u00edculo de polic\u00eda estacionado en el sentido de la marcha, con sus luces intermitentes de emergencia, puede alentar a los conductores a creer que el veh\u00edculo se est\u00e1 moviendo en lugar de estar parado. Herslund y J\u00f8rgensen (11) confirmaron, en un estudio con conductores daneses, que los accidentes <em>mirar, pero no ver <\/em>en efecto ocurren, y especialmente en conductores experimentados porque han desarrollado rutinas fijas para buscar informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante diferenciar los accidentes de <em>mirar, pero no ver <\/em>de las distracciones. En una distracci\u00f3n, el conductor deja de mirar a la carretera para prestar atenci\u00f3n al m\u00f3vil (lo m\u00e1s frecuente), a un mapa, a una bebida, a los pasajeros (por ejemplo, ni\u00f1os) o a algo que ocurre fuera del veh\u00edculo (12). En los accidentes <em>mirar, pero no ver <\/em>el conductor est\u00e1 mirando a la v\u00eda y hacia delante, pero no es capaz de percibir el otro veh\u00edculo o el obst\u00e1culo que est\u00e1 en su campo visual, es decir no se ha producido una conducta voluntaria que implique alejar la mirada de la carretera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/coche.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1208\" srcset=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/coche.jpg 1024w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/coche-300x300.jpg 300w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/coche-150x150.jpg 150w, https:\/\/jfernandezcastro.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/coche-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>I. D. Brown, en un informe del departamento de transporte de la ciudad de Londres (13), inform\u00f3 que los errores de percepci\u00f3n fueron un factor presente en el 46% de los accidentes de tr\u00e1fico en el \u00e1rea metropolitana de Londres. Dentro de estos errores perceptivos el 17% correspondi\u00f3 al fen\u00f3meno <em>mirar, pero no ver <\/em>y el 28% por ciento a distracciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En resumen<\/h2>\n\n\n\n<p>Efectivamente, no vemos lo que tenemos delante, sino que vemos lo que estamos buscado ver, por esta raz\u00f3n experimentamos situaciones de ceguera atencional. Parece que esta caracter\u00edstica de la percepci\u00f3n es m\u00e1s un inconveniente que una ventaja de cara a adaptarnos a nuestro entorno, sin embargo, seg\u00fan lo veo yo, la ceguera atencional es el producto de un mecanismo muy eficiente, la percepci\u00f3n humana, pero que tiene el coste de cometer errores en ciertas circunstancias muy concretas. Me explicar\u00e9, hay diversos tipos de redes atencionales como expuse en <a href=\"https:\/\/jfernandezcastro.com\/?p=529\">La atenci\u00f3n, la pariente pobre de las emociones<\/a>. La ceguera atencional ocurre cuando est\u00e1 funcionando la red atencional ejecutiva que es la responsable de mantener la capacidad para efectuar acciones complejas dirigidas a metas y ordenar y coordinar las diferentes acciones para conseguir el objetivo deseado. Es decir, se est\u00e1 concentrado en una meta y no se gastan recursos en atender a est\u00edmulos no relevantes para lo que se est\u00e1 haciendo. En el caso del v\u00eddeo de los jugadores y el gorila, parece los espectadores concentraban su actividad cerebral en el objetivo principal, contar los pases, y sencillamente no perd\u00edan el tiempo en mirar al gorila. La capacidad de concentrarse y no distraerse es extremadamente \u00fatil, pero nos deja indefensos ante lo imprevisto, lo inusual, lo poco probable.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otra red atencional, la de alerta, que se pone en marcha cuando es necesario estar preparado para detectar potenciales amenazas. Si un conductor lleva su veh\u00edculo de noche, lloviendo y por una carretera desconocida no experimentar\u00e1 ceguera atencional, sino todo lo contrario. Estar\u00e1 atento a los posibles peligros inesperados, puede incluso que reaccione de forma exagerada ante la sospecha de algo peligroso. El conductor ir\u00e1 m\u00e1s lento, pero tambi\u00e9n m\u00e1s seguro. Precisamente por esta raz\u00f3n los accidentes de mirar, pero no ver se dan en conductores con experiencias, en trayectos conocidos cuando no se detectan peligros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la conducci\u00f3n subconsciente permite una conducci\u00f3n eficiente sin errores, siempre y cuando no haya situaciones imprevistas o inusuales que requieran estar en un nivel alto de alerta para poder reaccionar con antelaci\u00f3n. En definitiva, como dice Brian Hills (14), parece inevitable que los conductores cometan errores de percepci\u00f3n, aunque pocas veces acaben en accidentes debido, entre otras cosas, a los m\u00e1rgenes de seguridad a\u00f1adidos por el conductor y a los ajustes realizados por los otros usuarios de la v\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Agradecimiento.<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta entrada es el resultado del trabajo que realic\u00e9 conjuntamente&nbsp; mi colega Eduardo Doval del GIES de la UAB<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas.<\/h2>\n\n\n\n<p>1.- Ver: &nbsp;A., Pappas, Z., Silverman, M., y Gay, R. (2002). What we see: Inattention and the capture of attention by meaning. Consciousness and Cognition, 11, 88-506.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Mack, A. y Rock, I. (1998) Inattentional Blindness. Cambridge, MA (USA): MIT Press.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Esta es su elaboraci\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s destacada: Simons, D. J. (2000). Attentional capture and inattentional blindness. <em>Trends in Cognitive Sciences, 4,<\/em> 147-155.<\/p>\n\n\n\n<p>4.- Most, S.B. y Astur, R.S. (2007). Feature-based attentional set as a cause of traffic accidents. Visual Cognition, 15, 125-132.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- Vanderbilt, T. (2008) Traffic. Canada: Knopf.<\/p>\n\n\n\n<p>6.- Pammer K, Sabadas S, Lentern S. (2018). Allocating Attention to Detect Motorcycles: The Role of Inattentional Blindness. <em>Human Factors,60<\/em>(1):5-19. doi: 0.1177\/0018720817733901.<\/p>\n\n\n\n<p>7.- S\u00ed, eso de <em>\u00a1Arbitro est\u00e1s ciego!<\/em><strong> <\/strong>puede ser verdad, atencionalmente, ver: Pazzona R, Guicciardi M, Murgia M. (2018). The inattentional blindness in soccer referees. <em>Med Sport., 71<\/em>, 216-25. DOI: 10.23736\/S0025-7826.18.03209-X)<\/p>\n\n\n\n<p>8.- El art\u00edculo clave que defini\u00f3 la conducci\u00f3n subconsciente es: Kerr, J.S. (1991). Driving without Attention Mode (DWAM): A formalisation of inattentive state while driving. In Gale, A. G. et al (Eds.) Vision in Vehicles III. Amsterdam: Elsevier, pp 473-479. El t\u00e9rmino t\u00e9cnico, en ingl\u00e9s, que se usa para nombrar este tipo de conducci\u00f3n es Driving Without Attention Mode (DWAM), tal y como lo acu\u00f1\u00f3 John S. Kerr, aunque tambi\u00e9n se denomina Driving Without Awareness (DWA). Se considera conducci\u00f3n subconsciente como sin\u00f3nimo de conducci\u00f3n autom\u00e1tica, DWAM y DWA. Usar\u00e9 en esta entrada el t\u00e9rmino <em>conducci\u00f3n subconsciente<\/em> porque, aunque es el t\u00e9rmino menos preciso y t\u00e9cnico, se entiende bien en el espa\u00f1ol corriente.<\/p>\n\n\n\n<p>9.- El estudio completo es: Fern\u00e1ndez Castro, J y Doval, E. (2011). <em>\u00bfC\u00f3mo he llegado hasta aqu\u00ed? La influencia de la conducci\u00f3n subconsciente en la seguridad vial<\/em>. Barcelona: Attittudes. <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/335723883_La_influencia_de_la_conduccion_subconsciente_en_la_seguridad_vial\">https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/335723883_La_influencia_de_la_conduccion_subconsciente_en_la_seguridad_vial<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>10.- Martin Langham, Graham Hole , Jacqueline Edwards &amp; Colin O&#8217;Neil (2002) An analysis of &#8216;looked but failed to see&#8217; accidents involving parked police vehicles, Ergonomics, 45:3, 167-185, DOI: 10.1080\/00140130110115363<\/p>\n\n\n\n<p>11.- Herslund MB, J\u00f8rgensen NO. Looked-but-failed-to-see-errors in traffic. Accid Anal Prev. 2003 Nov;35(6):885-91. doi: 10.1016\/s0001-4575(02)00095-7. PMID: 12971922.<\/p>\n\n\n\n<p>12.- Existe un interesante estudio de campo sobre las distracciones de los conductores realizado en Girona: Maria Eug\u00e8nia Gras P\u00e9rez, Montserrat Planes Pedra y S\u00edlvia Font-Mayolas (2008). <em>La distracci\u00f3n de los conductores: un riesgo no percibido<\/em>. Barcelona: Fundaci\u00f3n RACC.<\/p>\n\n\n\n<p>13.- Brown, I. D. (2005). Review of the \u2018looked but failed to see\u2019 accident causation factor. Road Safety Research Report No. 60, Department for Transport, London<\/p>\n\n\n\n<p>14.- Hills BL. Vision, Visibility, and Perception in Driving. Perception. 1980;9(2):183-216. doi:10.1068\/p090183<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando miramos a lo que tenemos delante lo m\u00e1s sencillo es pensar que en el cerebro se reproducen las im\u00e1genes de lo que hay en el exterior. Los expertos en percepci\u00f3n explican que esto no es as\u00ed, que la percepci\u00f3n no consiste en recibir pasivamente las im\u00e1genes de lo que est\u00e1 afuera, sino que consiste en un buscar activamente lo que quieres ver. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1203,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[193,106,196,192,194,195,190,191],"class_list":["post-1202","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-percepcion","tag-accidentes-de-mirar-pero-no-ver","tag-atencion","tag-attentional-blindness","tag-ceguera-atencional","tag-conduccion-automatica","tag-conduccion-subconsciente","tag-percepcion","tag-seguridad-vial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1202"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1202\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1211,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1202\/revisions\/1211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1203"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jfernandezcastro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}