
La salud es un derecho fundamental y el malestar es una evaluación subjetiva. ¿Esto quiere decir no hay que hacer caso al malestar? No, en absoluto. El malestar siempre debe ser escuchado, pero pensando en la salud.

Conviene distinguir entre sentir malestar y tener un problema de salud mental. No son la misma cosa. El malestar puede ser una señal de adaptación, de conciencia o incluso de madurez. Del mismo modo, la ausencia de malestar no siempre es un indicador de salud.

El burnout no es un problema individual, sino un fenómeno colectivo que revela fallos organizacionales. El agotamiento surge cuando las demandas superan los recursos, y se contagia dentro de los equipos a través del trato diario, amplificado por el conflicto y las emociones negativas. Ver a compañeros quemados aumenta el estrés propio, afectando la eficacia,…